Y se acercaba la tia, con toda la simpatia,
me preguntaba por mi otra tia, le dije que no sabia.
También pregunto a mi prima, y tampoco sabia.
Dos horas se le esperaba con ansia a la tía,
hasta que viene llegando, y dijimos con mi prima,
“Puum! Explota el mundo de las tías”.
Claro, con toda la melodrama que habia.
La tia que espera se levanta de su silla,
para enfrentar a la tia antes que entre a la cacería,
iba muy rapido, totalmente avasalladora.
La otra otra tía muy tranquila le decía,
que solo venia de visitar a la doctora
Pero la otra tia enojada hasta con la prima,
por la impaciencia que tenia, se va a la heladería.
Tranquilos nos pusimos a hablar con la tia,
esperando la explicacion de la tia,
que nunca volvió de la heladería.

